Estimados amigos. Este blog permanecerá así, sin publicaciones nuevas. Esperemos, próximamente, trasladarnos a uno nuevo. Os mantendré informados.
Hasta ahora, David.
24 de enero de 2012
9 de diciembre de 2011
De Jerusalén a Alicante...
Al regresar de Jerusalén, en seguida
salgo para Alicante…. En el avión, un viaje de tan solo una hora, me dispongo a
tomar algunas notas sobre mi proyecto en Jerusalén. Me siento inspirado. La
urgencia de la hora, tal vez. Las frases salen solas, la figuras se dibujan sin
dictarlas. La mano obedece, no, más bien guía. Unos minutos de magia.
Interrumpido de repente. Un niño llora sin descanso, y mi vecino de atrás,
vozarrón, bromea castizamente con su compañero de fila. Ejercicio de
abstracción, tipo yoga. Imposible. Las palabras huyen, la mano ya no obedece.
¡Mierda! Me levanto, voy al baño. En realidad salgo a inspeccionar la
situación. Detecto tres opciones. Al regresar del baño, me decanto por una.
Instintivamente. Pregunto al único ocupante de la fila de tres. ¿Te molesta que
me siente aquí? Que va, me contesta, haciendo espacio, en una cordial
invitación. Cojo mis cosas, y regreso. Me siento dispuesto a seguir
escribiendo. Mi vecino lee. Pasados unos minutos, me hace una pregunta. Le
contesto. Nos ponemos a hablar. Resignado, abandono la escritura. Se llama Marwan, me
dice. Con “doble v”, le digo. ¿Cómo lo sabes?, pregunta con asombro. Es que
somos vecinos, pero vivía en la acera de enfrente…, digo. Risas. Marwan es músico. Nació y vive
en Madrid. Su padre es palestino. Hablamos de Jerusalén, de música, de cine… Le comentó algo visto en mi última visita a
Jerusalén. Le tienta. Digo: podríamos hacer algo interesante. Asiente. Esa
noche toca en Elche. Me invita. Al final no pude ir. Estando en Altea,
terminamos tarde. También allí agradables encuentros. Disfrute de las
hospitalidad, de los diálogos. Del reencuentro con K., años después. En
veinticuatro horas, ya estaba de regreso en Barcelona. El tiempo es así, a veces se desinfla,
se rompe la línea del progreso, y se torna circular. Es allí dónde aparece la
magia…
19 de septiembre de 2011
[Ellos]
[Ellos]
Asistían al espectáculo sabiendo que podían escapar de la función cuándo se les
diera la gana, gracias a ese pasaporte que les daba inmunidad,
convirtiéndolos, mágicamente, en intocables. Para el resto, el cuento era
distinto. Una broma, una palabra fuera de lugar, una información errónea, podía
costarles la vida...
26 de agosto de 2011
La Marabunta
Julio/agosto tocando su final. Turismo como el de este año no he visto en los más de trece años que vivo en el centro de la ciudad. La Ramblas se llenan. Salimos a la caza del “rey hortera”. Ardua decisión, competencia feroz. Inglesas de piel incolora mostrando sus mal agraciados cuerpos, vestidas de “fiesta”, con tacones y “conejitos” sobre su cabeza. Hordas de jóvenes italianos con sus horrendas gafas de sol en su frente. Pareja germano hablante, ella: rubia tenida, vestido negro sin mangas, horrendos tacones; él: pantalón corto deportivo blanco, mocasines sin calcetines, americana celeste. Etcétera inacabable de franceses, americanos… una pequeña ONU de lo visualmente desagradable… (y esto, sin contar los hatajos de jóvenes paseando con sus estandartes, Ramblas arriba, Ramblas abajo, que vinieron a ver con sus propios ojos al enviado de dios en la tierra, cuya actuación multitudinaria tuvo lugar en Madrid, con encantadores grupos de calentamiento que, vestidos de antidisturbios, repartían ostias a diestra y siniestra, en un fanático intento evangelizador de administrar la indulgencia plenaria y forzosa).
Turismo a tope, lo nunca visto, a pesar de la mentada crisis.
C. lo explica diciendo que todos aquellos que solían irse al norte de África se vienen por aquí ya que allí las cosas están como están. Lo leyó no sé dónde. Trash Tourism lo denominó alguien sin temor a que lo acusen de snob. Ya que no podemos ir a África, vamos a España, que es como si pero sin serlo, piensan.
No entiendo que los trae a amontonarse aquí. Aunque los horteras, nos explica un reciente estudio científico, se sienten atraídos por otros horteras. Como las moscas, colige. Esa podría ser una explicación plausible. De ahí que hayan playas sólo para horteras. Las he visto. Otra posibilidad: que haya habido algún problema de señalización y la gente confunda Barcelona con Benidorm o Lloret. Podría ser…
Total, que las infraestructuras públicas se desbordan: atravesar las Ramblas con la moto o bicicleta me recuerda un videojuego cuyo objetivo es llegar al final esquivando peligrosos obstáculos: turistas que se lanzan sobre la calzada sin mirar, o camareros haciendo equilibrio entre los coches con bandejas cargadas de paellas y garrafales jarras de sangría. Toda el comercio se organiza para sacar tajada de tanta horterada: nuevos negocios de souvenirs se abren; el olor a shawarma impregna las calles evocando otras geografías; sucursales bancarias se reforman para parecer, paradójicamente, “más europeas”; contenedores de basura se distancian de los lugares “emblemáticos”; los pisos se reconvierten en infraestructuras turísticas; calzadas invadidas por bicicletas alquiladas, motos mal conducidas y cochecitos turísticos con GPS que circulan imperturbable y peligrosamente por las calles…
Y si todo esto no es suficiente, el flamante alcalde ha tenido una brillante idea: idear una manera para que el “Bicing” también sea disfrutado por los turistas. Todo es permitido en nombre de la crisis. La madre que lo parió… dentro de poco nos pedirán que cedamos nuestras camas a favor de una Barcelona “guapa, internacional y turística, oberta al mon”, que la gula no tiene límites.
Creo que al final lo lograrán… puede que este sea mi último verano en el barrio.
Y así se va consumando este mobbing silencioso…
A ver, yo lo entiendo, seamos sinceros: ¿quién quiere vecinos “quejicas” en una zona destinada a convertirse en el Disney de Europa? Es que Barcelona, como dice el lema, se pone guapa…
12 de agosto de 2011
Los bystanders
Recuerdo hace muchos años haber presenciado la siguiente imagen. Estaba en Plaza Catalunya, temprano por la mañana. Había ido a acompañar a un amigo que tomaba el bus para el aeropuerto. Tras despedirme, atravieso la plaza en dirección a Las Ramblas.
Las palomas en su círculo central, como siempre. De repente, se ven sorprendidas por el fulminante ataque de un grupo de gaviotas que, cayendo en picado sobre una de ellas, la destrozan. Las palomas, temerosas de su propio destino, se hacen a un lado, mirando hacia otra dirección, mientras las gaviotas ultiman la faena…
A esa imagen se me dio en denominar los bystanders, en clara relación con los estudios de genocidio, que me ocupaban en esos momentos.
Semanas atrás, cuándo todos deseaban creer haber alejado el peligro, los titulares de la prensa festejaban el “acuerdo griego”. Aplaudían las medidas. Actuaban como las palomas. Mientras se le imponían unas terribles “cláusulas de rendición” al pueblo heleno, en toda Europa se miraba hacia otro lado, dispuestos a sacrificar a toda una población, con tal de alejar el peligro de nuestra propia puerta. No era más que un espejismo. Actitud infantil que, ante el miedo, se pone debajo de la manta. Si no vemos, el coco no existe. Ese era solo parte de una estrategia general, de un ataque frontal a la soberanía popular. Tarde o temprano, nos tocará a cada uno de nosotros… En los setenta, se alentaban, se apoyaban, se financiaban y se organizaban golpes de Estado para imponer medidas económicas similares a las exigidas a Grecia (y antes a Irlanda y Portugal). Ahora sacar los tanques es demodé. No queda bien. Esta mal visto. Basta con la amenaza de la intervención económica. Se hablan de “ciertas cesiones de soberanía”. Mucho eufemismo para mencionar lo mismo. Si no asumimos esta crisis como lo que es, no se podrá articular la sociedad civil, en su conjunto y con todos sus mecanismos, para detenerla.
26 de junio de 2011
Estreno "Goya, el secreto de la sombra"
Una película no se estrena todos los días…
El pasado 16 de junio, tuvimos la suerte de estrenar “Goya, el secreto de la sombra” en el Auditorio del Museo Nacional del Prado.
Si hubiera tenido que elegir un lugar mejor para estrenar esta película, me hubiera sido imposible. No podría haber imaginado, pensado, o soñado, con un lugar más apropiado, más afín. Es como un sueño que comenzó a gestarse a lo largo de los últimos meses. Mi círculo más íntimo sabe cuánto lo deseaba…
Quisiera agradecer al Museo por acoger esta presentación, y permitir este sueño, y también por el apoyo, consejo, y por sus puertas abiertas a lo largo de todo el proceso de investigación y realización de este film.
También quisiera agradecer cálidamente a la Casa de Velázquez. Por la beca, por haber apostado por este proyecto cuándo no eran más que unas páginas, y por haber apoyado y organizado este estreno.
A Televisió de Catalunya, por haber coproducido y con ello, permitido la realidad de este film, nuestra segunda gran aventura compartida, y por su diálogo siempre dispuesto, comprensivo, respetuoso…
A Benecé, por haberse sumado a este sueño, asumiendo riesgos, y estando allí a lo largo del rodaje.
Al ICIC, por su apoyo.
A mis amigos microfirmeros, que gracias a su historia, pude entrar en Goya.
Y a todos vosotros: participantes, amigos, familia, consejeros, por el apoyo durante todos estos años…
Y por último, un recuerdo a mi madre… que no pudo ver este film terminado y a quién le he dedicado esta película y cada una de las alegrías de este estreno...
23 de mayo de 2011
La Plaza
El turco Salomón vuelve a las andadas. Es un mesiánico. Cuándo le cuento lo qué esta sucediendo en España se apresura emocionado: “¿Ves? Ya te lo dije. Los tiempos del Mesías se acercan”. No me cuesta imaginarlo entre los acampados, pegando gritos a favor de la anarquía. “¿Para qué necesitamos un gobierno?”, preguntará, “¿acaso necesitamos que nos ‘mandoneen’ y nos roben?”.
Yo sigo lo que sucede en la Plaza con curiosidad. Se diría que hasta con emoción. Sé de sus peligros, las tensiones internas, sus contradicciones. Pero a pesar de mi supuesta madurez y conocimiento, observo con cautela, con admiración, con envidia sana. Oigo. No opino. Hace tiempo que no sentía lo mucho que tenía que aprender: una generación que nos deja boquiabiertos.
¿Alguien creía que no valían nada? Grave error. En tres días han mostrado como se toma una plaza, se levanta un campamento, se arma una radio, una televisión, wifi, asambleas multitudinarias… ¿qué saldrá de todo esto? No lo sé. Tal sea este bien así. Un grupo de ciudadanos que hartos del discurso hueco de sus supuestos representantes dicen basta: he aquí los problemas que realmente importan. Y los debatiremos a pleno sol. Nada se pierde, todo queda, todo se transforma… y así, avanzamos en la utopía.
21 de febrero de 2011
Apunte #1
Una pareja. Dos niños, dos carritos. Uno llora. El hombre, cohibido, mira alrededor con impotencia. Ella, que en otras circunstancias podría haber sido bella, se afana entre sus vástagos para calmarlos. Parece dominar la situación con eficiencia. El niño deja de llorar. Sin embargo, una ligera curva en su espalda delataría un cansancio prematuro, una insatisfacción marital, una aceptación incuestionable de su destino.
Y es así, como miles de mujeres, cavan su perdición…
21 de enero de 2011
El Viejo Problema...
“Uno de los puntos más importantes de la Vida humana, y en el que más deben estudiar los hombres, es escoger a tiempo la profesión que han de ejercitar; a lo cual deben atender con grandísimo cuidado los Padres de familias, para la crianza de sus Hijos. Hubiera en el mundo infinitos hombres muchos más ilustres en todas artes y ciencias; si los padres y los maestros siguieran el genio natural de los Hijos, y sus Discípulos. No hay hombre tan torpe que no tenga bastante de capacidad, y suficiencia bastante para algún Arte o Ciencia en particular. He conocido hombres insignes en alguna profesión, ignorante e inhábiles para todo lo demás. Los mayores entendimientos, no son los más propios para el Gobierno, y la quietud del Reyno, y la República; porque es un raro don de Dios, la moderación de los grandes ingenios. La presunción los engaña, la ambición los precipita, la inconstancia los pierde, y la confianza los arruina; y es ya tarde, cuándo la experiencia los socorre. Quién piensa saberlo todo, nunca sabe lo mucho que ignora. Dichosos los Reyes que hacen distinción de los méritos y de la sangre, para escoger Ministros que los ayudan a llevar el grave peso de la Corona. Dichoso el Reyno dónde gobiernan los Sabios, o que los Grandes procuran serlo para gobernar. Muchos hubieran disimulado, viviendo privadamente, la incapacidad que publico su mal ejercitado cargo. En la elección está todo el daño. Procure cada cual elegir, y perseverar; que en esto consiste en ejercer bien lo que habrá elegido”.
Otto Van Veen (1556-1629). "Theatro moral de la vida humana: en cien emblemas".
24 de diciembre de 2010
El ladrón
En Madrid me encuentro con F. Como era de esperar, hablamos de cine, guiones, derechos de autor y, coincidiendo con la votación en el Congreso, de la cobardía de la clase política, que, para sacar un poco más de rédito a sus nefastos intereses, son capaces de votar en contra de cualquier cosa.
Me cuenta que, años atrás, invitada a la cena de unos conocidos –apenas amigos–, el dueño de casa comenzó a defender con vehemencia su derecho a bajarse lo que quisiera por Internet. Ella escuchaba, argumentaba, pero en lugar de entender su frágil realidad, sus interlocutores la tomaban por reaccionaria, vil representante de la Warner.
Al final, y para evitar mayores discusiones, calló.
En el momento de despedirse, coge una pieza de adorno de su anfitrión y se la lleva. El dueño le espeta: “¡¿Pero qué haces?!” A lo que ella responde tranquilamente: “Lo mismo que tu”.
Creo que no se han vuelto a ver.
3 de diciembre de 2010
Tiempos de Crisis
Visito a A., miro su despacho, resistiendo, solo. Sonrío, me dice : “cuándo la nave es grande, mayor necesidad de grandes espacios de maniobra. En tiempos de crisis, el tamaño del barco se torna fundamental…”
22 de septiembre de 2010
El Sacrificio
"Abraham era un fanático capaz de matar a su propio hijo en nombre de Dios. Suerte que allí estaba Él, Alabado y Bendito sea su Nombre, para detenerlo".
Pirkei Neviim, 23:14
31 de agosto de 2010
Ellos
Hay demasiada gente tonta por ahí. Y el problema es que muchos de ellos, los tontos, pueden ser también terriblemente ambiciosos.
22 de agosto de 2010
Los Pasajes
Estando en París, paseo por sus pasajes. En ellos, un negocio de fotografías antiguas. Una de ellas presenta la imagen de una catacumba: decenas de esqueletos de monjes recostados. Uno debería tener una foto así, expuesta en un lugar visible. Nos haría más modestos.
24 de junio de 2010
El truhán
Z. es un truhán, un embustero, un timador. Se gana la vida de director de Institución Cultural en capital de provincias. Esta ocupación no es más que una tapadera, si no estuviera allí, sería agente inmobiliario. Seguro. Quiere proyectar cine, pero no pagar por las películas. Cuándo se le recuerda la existencia de unas posibles tarifas de exhibición, tuerce la boca, con cara de croupier compungido, al recordársele el cambio no devuelto.
Disimula contándonos sus penas, sus recortes presupuestarios, pierde nuestro tiempo con su perorata victimista sobre la crisis, y si esto no surte efecto, pasa a hacer panegíricos a favor de la obra. Intenta conmovernos, es decir: evitar el pago.
No llega a embaucarnos: en realidad, no quiere pagar. Son personajes que ya se los ve subir en el rellano de la escalera. Nunca quieren pagar. Recibir a cambio de nada, esa es su verdadera estrategia. ¡Vaya desfachatez la nuestra! Recibir retribución por el usufructo de nuestro trabajo. “¿Pero cómo?”, pensará sorprendido él, “¿los artistas no viven del aire? ¡Qué extraño! Creíamos que eran etéreos, que les era suficiente sólo con un dudoso reconocimiento…”
En realidad, no son más que truhánes sentados con sueldo fijo, parapetados tras la apariencia de una digna ocupación que promueve el arte. Oportunistas viviendo del trabajo de los demás. No quieren el arte, no aman el cine. Van en busca de notas de prensa que les permita inflar sus culos gordos atiborrados de comidas pagadas a cuenta del contribuyente. Se creen alguien, pero no dejarán ni huella. Pero como molestan…
6 de junio de 2010
Proyección en Berlín
Hace un par de semanas tuve el placer de ser invitado a presentar “Quién mató a Walter Benjamin…” en Berlín, en el Literaturforum in Brecht-Haus, por iniciativa de Erdmut Wizisla.
Tras lo sucedido con mi madre, pocas ganas tenía yo de viajar. Lo reconozco. Y sin embargo, fue una inyección de energía: una buena proyección, un buen público, un debate interesante.
En un momento de la noche, ya en la intimidad de la cena, Erdmut me pregunta si no me aburre esto de ir presentando el film, de estar siempre hablando de lo mismo. Me sorprendo contestando que no, que en realidad, cada encuentro con el público es totalmente distinto, y siempre surgen una o dos preguntas que nunca antes me habían hecho, y que me obliga a replantear y replantearme. Además, me fascina ahora experimentar las diferencias: cada público es distinto, y en cada lugar, la recepción del film, es otra. Sorprende el pensar que una película ya esta hecha, y sin embargo, va cambiando con la mirada del espectador; y yo, como director, experimento su propio cambio…
23 de mayo de 2010
La última foto
Llueve. Mediodía de primavera en Buenos Aires. El coche que nos conduce al aeropuerto comienza un lento movimiento. Alzo la cámara. Disparo.
Nunca hubiera pensado, en ese preciso instante, que esta sería la última foto que tomaría de mi madre.
Apenas visible, refugiada de la lluvia en el marco de la puerta, observa nuestra partida, diciéndonos adiós.
Borrosa, como si la cámara ya supiese la desgracia que se avecina...
Tardo tanto en revelar los negativos, que sólo hace unos días he recibido estos.
Y allí la veo, allí la encuentro, allí la descubro, cuidando de nuestra partida, alzando la mano, enviando un último y eterno beso.
Si supiera lo duro, lo triste, lo espantoso, lo doloroso, que es saber que no habrán más fotografías...
El silencio. El terrible y absoluto silencio...
Y una última foto, borrosa, insinuando la muerte.
A Sara Goldberg, mi madre
ZAL
17 de febrero de 2010
El mercado
En el mercado hoy era todo patas arriba. De una parada a otra, el mismo tema: todos quejándose de que han puesto un molinete en los baños dónde no se podrá entrar sin pagar. Propongo que hagan una huelga, o una meada popular en la puerta del mercado, justo sobre las Ramblas…
Sé que no harán nada. Se quejarán, discutirán entre ellos, alguno tal vez se anime a cerrar, pero nadie o pocos lo secundarán. Ese es el problema: mucho ruido, mucha queja, pero nada de conciencia social, de acción. Pura charlatanería de mercado…
15 de noviembre de 2009
Los legales
Me informan que C. es un buen ciudadano. Competente, decente, cumplidor de la ley. ¿Cumplidor de la ley? Pregunto preocupado… ¿Qué pasa?, dice mi interlocutor. Nada, contesto, es que hubieron épocas en las que los que acataban las leyes se convertían automáticamente en asesinos o sus cómplices, y no respetarlas era justamente lo contrario… no sé, no me gusta la gente que cumple las leyes a rajatabla, sino quién las sopesa.
1 de octubre de 2009
Sueños I
Elena Salgado, acompañada por dos personajes de mi película, entra en escena. Un gran predio que parecería representar una especie de reserva natural, dónde habitarían salvajes cocodrilos. La ministra camina cargando con una voluminosa carpeta bajo el brazo. No recuerdo si mi trabajo es el de cuidador de la reserva o el de guía de los visitantes, pero el caso es que sé que los cocodrilos tienen la singularidad de enloquecerse con el gusto del papel. ¡Les encanta el papel! Engatusando a la ministra, la invito a acercarse, y en un santiamén, mis bestias amigas se zampan la carpeta entera... y con ella, los presupuestos del Estado del próximo año... La observo sonriente, aliviado...
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