25 de septiembre de 2007
Libros
Paseando mi mirada por los lomos de los volúmenes expuestos en la sección "literatura alemana" de una importante casa de libros, me viene a la mente una frase demencial: que el holocausto fue en realidad un asunto editorial. Primero los asesinaron físicamente y luego se las apañaron para apropiarse de sus derechos de explotación.
20 de septiembre de 2007
El desproposito mediatico [II]
Malas costumbres. Además de comprar la prensa los sábados, perder el tiempo viendo las noticias a las nueve. Estas se parecen más y más a un atajo de simples maniqueísmos. Redactados, en el mejor de los casos, por mentes perversas; pero en el peor, por personas carentes de toda -ya no rigurosidad- sino dignidad profesional.
El periodismo contemporáneo, con raras excepciones, se ha convertido en un instrumento vulgar y nauseabundo para estupidizar a las masas. ¡Qué asco! ¡Qué mal alimento para nuestro cuerpo!
Debería hacer un esfuerzo por cambiar mis hábitos. Lo intentaré, lo prometo.
El periodismo contemporáneo, con raras excepciones, se ha convertido en un instrumento vulgar y nauseabundo para estupidizar a las masas. ¡Qué asco! ¡Qué mal alimento para nuestro cuerpo!
Debería hacer un esfuerzo por cambiar mis hábitos. Lo intentaré, lo prometo.
13 de septiembre de 2007
Bandera amarilla

Me tomo la mañana libre. Necesito un poco de aire. Cojo algunos textos pendientes de lectura. Me acerco al mar.
Bandera amarilla. Una voz, emitida desde unos orwellianos altavoces, advierte de la necesidad de extremar la precaución en el agua.
Me descalzo y camino unos minutos disfrutando de la sensación de las olas jugueteando entre mis pies.
Salgo de la playa.
Al calzarme las sandalias, descubro una mancha negra en mi talón derecho. Intento limpiarlo con agua. El resultado es peor: mis manos se embadurnan de un material negro, pegajoso. A unos metros, caseta de la Cruz Roja. Me informan que no hay de qué preocuparse, que es "simplemente" chapapote, y que con un poco de lejía y estropajo, se va. Ellos no tienen nada a mano, y, señalando unos metros más allá, me indican que me acerque al encargado de la limpieza, que justo en esos momentos está repasando los baños.
Mohamed, solícito, me da lejía y un poco de papel. Me revela que esto sucede a menudo, que "cuando hay mal tiempo, el mar saca fuera toda la mierda escondida".
Me pareció una figura interesante, y ni siquiera metafórica.
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