26 de mayo de 2008

Desguace


Integridad, dignidad, coherencia, rectitud, son valores en desuso.
La severidad en el conocimiento se ha convertido en una molestia.
Quién aboga por la rigurosidad de lo que se hace, no es más que un aguafiestas.
La calle se ha convertido en un circo.
Quién engaña, recibe el premio.
Ya no se toman, y menos aún se exigen, responsabilidades.
Mientras la fiesta funcione, ¿a quién le importa la verdad o el honor?

(de Conversaciones oídas en un viaje subterráneo)

19 de mayo de 2008

Desguace

Integridad, dignidad, coherencia, rectitud, son valores en desuso. La severidad en el conocimiento se ha convertido en una molestia. Quién aboga por la rigurosidad de lo que se hace, no es más que un aguafiestas. La calle se ha convertido en un circo. Quién engaña recibe el premio. Ya no se toman (y menos se exigen) responsabilidades. Mientras la fiesta funcione, ¿a quién le importa la verdad o el honor?

(Y hay geografías, dónde esto, todavía es tristemente, más evidente, más cotidiano -cuándo la culpa la tiene siempre el otro, cuándo la autocrítica es un término desterrado-…)