Integridad, dignidad, coherencia, rectitud, son valores en desuso.
La severidad en el conocimiento se ha convertido en una molestia.
Quién aboga por la rigurosidad de lo que se hace, no es más que un aguafiestas.
La calle se ha convertido en un circo.
Quién engaña, recibe el premio.
Ya no se toman, y menos aún se exigen, responsabilidades.
Mientras la fiesta funcione, ¿a quién le importa la verdad o el honor?
(de Conversaciones oídas en un viaje subterráneo)