Vamos al banco. Renovación de cuenta de crédito...
Me viene a la memoria un juego infantil que solía divertirnos en los primeros años de la escuela. Uno venía a un compañero, con un alfiler escondido, y declamaba, como si de una adivinanza se tratara "Juan y Pinchame se fueron al río, Juan se ahogó, ¿quién quedo?". El otro, distraído, respondía "Pinchame". Y ahí estábamos nosotros clavándole el alfiler.
Lo del banco me parece bastante similar...
(hace unos días, en una cena, alguien lanzo la paranoica idea de que todo lo que hacemos en realidad existe para mantener a los bancos. Y dirigiéndose a mi, me dice: "Por ejemplo, veamos tu trabajo. Tu haces un documental. Firmas coproducción con la cadena de televisión tal y cual. Ellos no te dan todo el dinero, ya que te lo van dando en fases. Entonces tu tienes que ir a pedírselo al banco, para poder producir la película. En el camino, se va entre el siete y el diez por ciento. Es muy probable que ese mismo importe firmado con la cadena de televisión este depositado en esa misma entidad bancaria, que te lo están prestando a ti por un interés equis, cuándo, desde el principio, supuestamente, era tuyo".
Visto así, pienso más tarde, es desesperante).
2 de julio de 2009
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