21 de enero de 2011

El Viejo Problema...

“Uno de los puntos más importantes de la Vida humana, y en el que más deben estudiar los hombres, es escoger a tiempo la profesión que han de ejercitar; a lo cual deben atender con grandísimo cuidado los Padres de familias, para la crianza de sus Hijos. Hubiera en el mundo infinitos hombres muchos más ilustres en todas artes y ciencias; si los padres y los maestros siguieran el genio natural de los Hijos, y sus Discípulos. No hay hombre tan torpe que no tenga bastante de capacidad, y suficiencia bastante para algún Arte o Ciencia en particular. He conocido hombres insignes en alguna profesión, ignorante e inhábiles para todo lo demás. Los mayores entendimientos, no son los más propios para el Gobierno, y la quietud del Reyno, y la República; porque es un raro don de Dios, la moderación de los grandes ingenios. La presunción los engaña, la ambición los precipita, la inconstancia los pierde, y la confianza los arruina; y es ya tarde, cuándo la experiencia los socorre. Quién piensa saberlo todo, nunca sabe lo mucho que ignora. Dichosos los Reyes que hacen distinción de los méritos y de la sangre, para escoger Ministros que los ayudan a llevar el grave peso de la Corona. Dichoso el Reyno dónde gobiernan los Sabios, o que los Grandes procuran serlo para gobernar. Muchos hubieran disimulado, viviendo privadamente, la incapacidad que publico su mal ejercitado cargo. En la elección está todo el daño. Procure cada cual elegir, y perseverar; que en esto consiste en ejercer bien lo que habrá elegido”.

Otto Van Veen (1556-1629). "Theatro moral de la vida humana: en cien emblemas".